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13 de septiembre de 2008

Calvino

Jean Cauvin (o Calvino) Teólogo y reformador protestante (Noyon, Francia, 1509 - Ginebra, 1564). Fue educado en el catolicismo, realizando estudios de Teología, Humanidades y Derecho. Con poco más de veinte años se convirtió al protestantismo, al adoptar los puntos de vista de Lutero: negación de la autoridad de la Iglesia de Roma, importancia primordial de la Biblia y doctrina de la salvación a través de la fe y no de las obras. Su ruptura fundamental con la doctrina Luterana fue la instalación de la salvación por" predestinación". Según Calvino, aún antes de nacer, Dios ya ha decidido nuestro futuro (en el cielo o en el Infierno).

“Llamamos predestinación al eterno decreto de Dios con que su Majestad ha establecido lo que quiere hacer de cada uno de los hombres: porque el no los cría a todos en una misma condición y estado: mas ordena los unos a la vida eterna, y los otros a la condenación perpetua. Por lo tanto, según el fin a que el hombre es criado, así decimos que es predestinado o a la vida o a la muerte”

Institución de la religión cristiana (1536)

Lutero en el Cine

Aquí va un avance de la película del director Eric Till sobre la vida de Lutero, estrenada en el 2003.


Religión y Espacio

El problema del significado de la existencia humana fue resuelto de forma distinta por protestantes y católicos. Como el protestante depende por completo de la gracia de Dios, sus acciones no pueden ayudarlo y también la cultura resulta inútil y superflua. Por consiguiente el protestantismo estuvo próximo a negar por completo el valor del arte religioso y redujo el simbolismo al mínimo. Para el protestante, el mundo carece de sentido, es decir, no manifiesta ninguna verdad divina, y el espacio es neutral y exento de cualidades. El protestantismo resolvió así la crisis humana mediante la negación de significados existenciales tradicionalmente importantes. Según Weber, es evidente que la sociedad “tecnocrática” y que el hombre “secularizado” de nuestra época son una consecuencia natural de la interpretación protestante de la realidad. Para el católico, la verdad se revela en el mundo y la historia es el camino del hombre hacia la redención. En su marcha, el hombre es guiado por la iglesia. Uno de los primeros objetivos de la Contrarreforma, fue negar el derecho del individuo a resolver sus problemas mediante el ejercicio de su propia razón.
La Contrarreforma quería restablecer la autoridad eclesiástica, la que había sido debilitada por el humanismo renacentista. Se abandonó el concepto de forma perfecta y de belleza y el arte religioso se convirtió en instrumento de persuasión y propaganda. (…) La meta de la persuasión fue la “participación”. Para alcanzar ese objetivo, se desarrollaron, además de las reformas introducidas por el Concilio de Trento, organizaciones cuyo propósito era adaptar la fe católica a las necesidades del momento. De importancia primordial fueron los jesuitas, quienes sostenían que la religión debía apelar a los sentimientos humanos. Se formó así un tipo de religión popular, anti-intelectual, que se difundió por todo el mundo católico durante los dos siglos siguientes y que se manifestó visualmente mediante la enorme difusión de elementos religiosos, como crucifijos, capillas y santuarios. El peregrinaje volvió a ser una practica muy difundía en la vida de la Iglesia y los conventos recuperaron parte de la importancia cultural que habían tenido durante la edad media.
La razón esencial del gran valor atribuido a la propaganda radicaba en el hecho de que la Iglesia Católica ya no era el único sistema de valores para el hombre occidental. Desde este momento, la Iglesia fue uno de los muchos sistemas religiosos, políticos y filosóficos”

Norberg Schulz: El significado de la arquitectura occidental, Buenos Aires, 1979

Se veía venir...

Las críticas de Lutero a la Institución Eclesiastica eran parte del descontento general que se vivía en la Europa del quinteccento en relación a los abusos de algunos curas y obispos. La propia Iglesia Católica tenía, antes de la aparición de las famosas "95 tesis" conciencia de estas cuestiones:
“Dos cosas anhela especialmente mi corazón: hacer la guerra a los turcos y reformar la Corte romana. La enmienda de todo el estado de los asuntos eclesiásticos, que he determinado emprender, depende de que esta corte se convierta en modelo. Me propongo empezar mejorando las costumbres de los eclesiásticos de aquí y desterrar toda simonía y otros abusos.
Se dice que vivimos para el placer, que acumulamos riquezas, nos conducimos con arrogancia, cabalgamos gordas mulas y hermosos palafrenes…Mantenemos perros de caza, gastamos mucho en actores y parásitos y nada en defensa de la fe. Y hay algo de verdad en estas palabras: entre los Cardenales y otros funcionarios de nuestra Corte, hay muchos que llevan esta clase de vida. Si se confiesa la verdad, hay que decir que el lujo y pompa de nuestra corte son excesivos. Y por esto somos tan detestados por el pueblo, que no quiere escucharnos ni cuando decimos lo que es justo y razonable. ¿Qué creéis que debe hacerse en esta vergonzosa situación? Debemos indagar por que medios nuestros predecesores lograron autoridad y consideración para la Iglesia. Debemos mantener esta autoridad por los mismos medios: la templanza, castidad, inocencia, celo por la fe, desdén de lo terreno, anhelo del martirio exaltaron ala Iglesia romana y la hicieron dueña del mundo”

Pio II, A los cardenales de su Curia (1460)

¿Otro Cisma?

Clarín 16 de Julio de 2008
LA VISITA DEL PAPA BENEDICTO XVI A UNA EMBLEMATICA CIUDAD AUSTRALIANA
El peligro de cisma en la Iglesia anglicana aterriza en Australia
El obispo anglicano de Sydney se proclamó en contra de la ordenación de mujeres obispos.

Por: Julio Algañaraz

El peligro de un grave cisma en la religión cristiana anglicana de 80 millones de fieles embistió en pleno la presencia del Papa en la Jornada Mundial de la Juventud después de que el obispo anglicano de Sydney, Robert Forsyth, que está por encontrarse con Benedicto XVI, se proclamó contra la ordenación de las mujeres obispos.
Forsyth dijo también que "es inaceptable que homosexuales practicantes se conviertan en sacerdotes", una novedad aceptada por el Sínodo anglicano hace algunos años. En Estados Unidos, donde la Iglesia Anglicana se llama Episcopal, es muy fuerte la contestación del obispo norteamericano Gene Robinson, declaradamente homosexual y que convive abiertamente con su pareja. Pero muchos lo defienden.
Los problemas del sexo de su ministerio ordenado amenazan fracturar como nunca antes a los anglicanos. Durante el vuelo de Roma hacia Australia, ante una pregunta, el Papa dijo: Rezo para que los anglicanos no se dividan . Cuatro mil fieles, sacerdotes y al menos tres obispos, que han hecho negociaciones secretas en el Vaticano, podrían regresar a la casa madre católica, como dijo uno de ellos.
Pero los tradicionalistas que rompen con la Iglesia oficial tienden casi siempre a unirse a Roma, como ocurrió hace 14 años cuando una notable patrulla de sacerdotes y al menos un obispo, acompañados de centenares de fieles, en total 1.300 personas, abandonaron la Iglesia de Inglaterra y se convirtieron al catolicismo. El obispo anglicano fue aceptado por el entonces papa Juan Pablo II y ordenado sacerdote. Hoy vive en retiro con su esposa, hijos y nietos, porque el Vaticano debió emplear una buena dosis de flexibilidad y dejar de lado la obligación del celibato en el caso de los sacerdotes anglicanos, que no tienen la obligación de mantenerse solteros.
En Australia, un 27% de la población de 20 millones de habitantes es de fe católica y los anglicanos son el 20%. En ambas religiones crece el fenómeno de la indiferencia religiosa.
La división interna entre los anglicanos de Australia es muy grande. Aquí en Sydney no hay mujeres sacerdotes u obispos y somos totalmente contrarios también al sacerdocio de los homosexuales practicantes , dijo el obispo Robert Forsyth. Pero en otros lugares del país no piensan lo mismo. En la ciudad de Perth, Kay Goldsworth, 51, fue ordenada sacerdote en 1992. Kay es madre de dos hijos y fue consagrada obispo asistente en la catedral de Saint George de Perth. Forsyth está considerado un ultraconservador y la mayoría de los episcopales australianos apoyan la consagración de mujeres obispos. Veinticinco obispos varones de Australia y Nueva Zelanda asistieron a la consagración de Kay Goldsworth. Los episcopales australianos establecieron que son los fieles de las parroquias del lugar los que deben decir si aceptan o no una mujer.
El obispo de Sydney ha vuelto hace poco de una asamblea de 280 obispos conservadores anglicanos de todo el mundo que se reunieron en Jerusalén para proclamarse contrarios a la consagración de mujeres obispos. Ellos, incluso el reverendo Forsyth, decidieron actuar autónomamente dentro de los protestantes anglicanos dentro de la Iglesia, como una Iglesia .
El clima entre los anglicanos del mundo es incandescente y esto preocupa mucho a la Iglesia Católica que encuentra cada vez más obstáculos para avanzar por el camino de la unidad ecuménica. Entre hoy y el 31 de este mes tiene lugar la Lambeth Conference , que cada diez años se reúne en Canterbury, sede histórica del arzobispado anglicanos. Allí deliberan obispos y primados de todo el mundo, en un ambiente este año muy delicado por la decisión adoptada hace dos semanas por el Sínodo General de la Iglesia de Inglaterra de admitir mujeres en el rango de obispos.-

Antecedentes de Lutero

Como otros acontecimientos importantes de la historia, la Reforma tenia profundas raíces en el pasado. El pueblo inglés, por ejemplo, en guerra con Francia, no estaba dispuesto a permitir que las recaudaciones de la Iglesia inglesa se enviaran a un papa Francés residente en Francia, porque inevitablemente ese dinero, gastado en Francia, contribuiría a la prosperidad del enemigo. Pero era una cuestión grave negar a los papas el derecho de recibir tales contribuciones, establecidas desde tanto tiempo atrás.
El creciente descontento por la situación en la Iglesia se vio intensificado por el hecho de que el gobierno papal era incapaz de mantener su jurisdicción sobre la organización eclesiástica fuera de Francia. Prelados de espíritu mundano descuidaban sus obligaciones y la disciplina de la iglesia se tornó laxa. Con frecuencia, el comportamiento de obispos, sacerdotes y monjes provocaba escándalo y descontento. La conducta del clero proporciono así otra base más para el descontento contra la Iglesia como institución, y esto también era cierto en otros lugares aparte de Inglaterra
Durante la guerra de los cien años, John Wycliffe (1320-1384) erudito de Oxford y patriota ingles, denuncio los males de la iglesia. Insistía en que la iglesia debía renunciar a toda autoridad temporal y afirmaba que los ingleses no estaban obligados a pagar impuestos al papado. Declaró que el individuo no dependía, para su salvación, de la jerarquía eclesiástica, sino directamente de Dios. Esto lo llevo a la conclusión de que la biblia era la verdadera guía hacia la fe y la única esencial. De conformidad con tales circunstancias, tradujo la biblia al ingles para que el pueblo pudiera leerla. Organizó predicadores, conocidos como lolardos, para que adoctrinaran a las clases pobres. Negó muchas doctrinas católicas, entre ellas la de la transubstanciación, que es la creencia de que en el sacramento de la eucaristía, el pan y el vino se transforman realmente en la sustancia del cuerpo y la sangre de Jesús.
En Bohemia ocurrió una reacción religioso-patriótica similar. Juan Hus, estudioso de Wycliffe adopto la mayor parte de sus concepciones religiosas. En esos tiempos, los checos habían alcanzado una fuerte conciencia nacional. Les molestaba la dominación alemana y era inevitable que el resentimiento se volcara hacia los obispos-príncipes alemanes, que gobernaban extensos fundos bajo el imperio. El gran Estado-Iglesia, gobernado desde Aviñon y Roma aparecia como una institución extranjera para los checos. Hus favoreció la formación de una iglesia nacional checa, independiente de roma y fue, finalmente, quemado en la Hoguera de Praga.

Reither, Panorama de Historia Universal, Eudeba, Buenos Aires, 1980

"El" invento

Hacia la mitad del siglo XV en varias partes de Europa, diferentes impresores comenzaron a experimentar con caracteres alfabéticos móviles, que tenían la ventaja de poderse combinar y utilizar más de una vez. Entre ellos estaba Johannes Gutemberg Maguncia, c.1397-1468), cuyo mérito radicó en haber sabido sintetizar diferentes inventos anteriores como el papel, la prensa basada en las prensas de vino de la zona del Rhin o la tinta, para materializar una de las ideas más revolucionarias de todos los tiempos. Gutemberg se dio cuenta de que para escribir cualquier tipo de documento son necesarios no más de cien símbolos entre letras mayúsculas, minúsculas y signos ortográficos de puntuación. Además, ayudado por Johann Fust pensó en dotar a todos los caracteres de una longitud y espesor uniforme y una anchura variable dependiendo del tipo de letra para de ese modo, alineándolos, formar las palabras y frases del texto. Así los primeros caracteres móviles fueron paralelepípedos de madera con un lado tallado en relieve. Los chinos por su parte ya habían experimentado con los tipos móviles muchos siglos antes, pero dado que su idioma exigía miles de caracteres diferentes, desecharon el método por ser poco viable.

“Eché los dados. Desprecio ahora la rabia de los romanos tanto como su favor. No me reconciliare con ellos por toda la eternidad…. Ya pueden condenar y quemar todo lo que me pertenece; yo haré lo mismo con ellos…. Ya no temo y estoy publicando un libro en alemán acerca de la Reforma cristiana, dirigido contra el Papa, en un lenguaje tan violento como si me dirigiera al anticristo”

Lutero al Conde Palatino (Julio de 1520)

La Europa Dividida

Tras siglos de cruentas luchas, la reforma triunfa en la mitad de el continente. Las naciones profesan diferentes religiones.
Hacia 1800 Europa presentaba este panorama religioso:


¿Esta división fue producto de las famosas "95 tesis" de Lutero o había algo más que llevaba a los europeos a dividirse?

Martin Lutero y sus críticas

Martín Lutero, (Eisleben, 10 de noviembre de 1483 – ibídem, 18 de febrero de 1546), fue un teólogo, fraile católico agustino y reformador religioso alemán, en cuyas enseñanzas se inspiró la Reforma Protestante. Inauguró la doctrina teológica y cultural denominada luteranismo e influyó en las demás tradiciones protestantes. En 1517 colgó en la catedral de Wittemberg y cambió para siempre la historia del cristianismo. Unos años antes, publicó estas exhortaciones en contra de los abusos de la Iglesia.
1.- Nuestro señor y Maestro Jesucristo, al decir: Haced penitencia, quiso que toda la vida de los fieles fuera penitencia
5.-El pontífice no pretende ni puede perdonar pena alguna, fuera de las por él o por prescripción canónica impuesta.
7.-Dios no perdona a ningún hombre sus culpas, sin someterlo al mismo tiempo y humillarlo en todo al sacerdote, vicario suyo.
20.-El pontífice, por lo tanto, por remisión plenaria de todas las penas, no entienden en todas sin mas, sino solo de las por el impuestas
21.-Yerran por consecuencia aquellos predicadores de indulgencias que dicen que por las indulgencias papales el hombre queda libre de toda pena y se salva
23.-De poderse otorgar a alguien la remisión de todas sus penas, es seguro que esto se otorga sólo a los muy perfectos, es decir, a muy pocos
33.-Toda precaución es poca entre quienes afirman que las gracias del pontífice constituyen aquel inestimable don divino por el que se reconcilia el hombre con dios
43.- Se debe enseñar a los cristianos que hacen mejor dando al pobre o prestando al necesitado que tratando de redimirse mediante indulgencias
Martin Lutero, "Disputatio pro Declaratione virtutis infulgentiarum (1514)", en Obras, Tomo I, Buenos Aires, 1967

Erasmo y Lutero

“Vuestra santidad pide mi consejo y desea verme. Con placer os visitaría si me lo permitiera mi salud…. En cuanto a escribir contra Lutero, no poseo los conocimientos necesarios para ello. Creéis que mis palabras tendrían autoridad. ¡Ay de mi! Mi popularidad, poca o mucha, se ha transformado en odio (…) Un bando dice que estoy de acuerdo con Lutero, porque no me opongo a él; el otro me censura porque me opongo… en Roma y en Brabante me llaman hereje, heresiarca y cismático. Estoy en completo desacuerdo con Lutero. Citan esto y aquello para demostrar que somos iguales. Podría hallar un centenar de pasajes donde San pablo parece enseñar las doctrinas que condenan en Lutero”
Erasmo para el Papa Adriano VI (1523)